Era lo menos que estábamos esperando. Más problemas. ¡mierda, es enserió!. Ni siquiera mi suegro pudo reaccionar cuando aquella chica le dijo que también era hija de su ex esposa, y claro que fue muy clara conmigo al decir que yo pagaría por el sufrimiento de su madre
—¿Cómo?...
—No puede ser… —estaba pensando en como diablos me quitaré este problema de encima —¡Megan!...
—Yo… me tengo que ir.
—Señor Fuentes…
El se marchó tan rápido, ni siquiera espero que la fiesta terminara, cuando su hijo El