Mundo ficciónIniciar sesiónSarah
Luego de esa conversación que pareció ser muy impactante para mi afiliado, hice té de toronjil con canela para los dos y finalmente el sueño se hizo presente, por lo que le sugerí que se fuera a la cama y yo hice lo mismo. En el dormitorio, mi esposo dormía plácidamente boca abajo, en la esquina de nuestra gran cama doble, el ventanal estaba abierto y entraba una ligera brisa que mecía suavemente sus mechones de color marr&o







