capitulo 7. la llamada
Luego de la discusión con su padre se marcha a su habitación con los nervios a millón. Por fortuna su padre solo la regaño y no hizo preguntas al respecto de su escapada. Amaranta no se podía imaginar tener que explicarle a su padre que se fue al club más prestigioso de la ciudad; una zona claramente prohibida para ella desde que tiene uso de razón.
Amaranta tomó asiento en su cama, intentando bajar los nervios terribles que tenía encima.
«No puedo decirle nada de lo que pasó a mi padre, lo me