Desde que Paco fue despedido del grupo, los buenos tiempos de su familia habían terminado. Gina odiaba a Julia con toda su alma. Antes era la hija de una familia acomodada, pero ahora, por culpa de Julia, sus padres se habían quedado sin trabajo. Por eso, al verla, no dudó en abofetearla.
—¡El negocio de tu padre era del Grupo Gómez, de mi padre! ¡Tu familia nunca tuvo nada!—corrigió Julia.
Gina no podía aceptarlo. Si nunca hubieran tenido nada, quizás podrían haberlo asumido, pero haber tocado