Ocurrió lo más inesperado.
Publicaron una entrevista.
No era una filtración, un rumor ni una publicación anónima en un blog. Era una entrevista coordinada.
Victoria, Adrian, Amelie y Oscar estaban sentados uno junto al otro.
Unidos.
Por primera vez.
Solo ver la miniatura hizo que se me encogiera el estómago.
El título era peor.
«¿Amber está a salvo?».
No gritaron.
No hicieron acusaciones directas.
Fingieron preocupación.
Victoria habló primero, con voz suave y pausas calculadas.
—Es