Capítulo 161. ¡Es tarde, el mal ya está hecho!
En la delegación
El Narrador:
—¡Calma Rocío, por favor! —rogo Sindy, para tranquilizarla— Tu padre todavía no ha llegado al país; salió en una misión oficial con el presidente y no he podido enlazar la comunicación directa con él —explicó intentando apaciguar a su hija.
—¡Mami, por favor, me quiero ir ya! No puedo pasar ni un minuto más… encerrada aquí. Tú sabes perfectamente la fobia que le tengo a los espacios cerrados. ¡Por lo que más quieras, ayúdame! —suplicó Rocío, bajando el tono de voz