Capítulo 158. Un castigo merecido
Christopher:
—Sí le consulté. Me aseguró que no habrá ningún problema más adelante. Angie quedó bien físicamente. Es cuestión de que se recupere y que lo volvamos a intentar. Debemos esperar un tiempo razonable —respondió Joshua con la voz más serena.
—¡Me alegro mucho! —bendije despidiéndome para llamar al capitán del avión.
Al comunicarme con él, le giré instrucciones precisas de que, desde ese mismo instante, estaría a total disposición de Joshua Rosal. El piloto aceptó la orden sin dudar y