Capítulo 14. Tu verdugo
Christopher
El silencio que siguió al nombre de Amber Tovar fue absoluto, denso como el plomo. Sentía que los oídos me zumbaban, mientras el rostro del dirigente del equipo negociador permanecía pálido frente a mí.
—¡Sí, CEO! Es Amber Tovar —repitió el hombre con la voz temblorosa—. Y por lo que hemos visto en sus escritos legales, no viene a buscar un acuerdo. Viene con todo el peso de la ley y un hambre de victoria que nos supera.
—¡Se está vengando de mí! —gruñí. Mi puño impactó contra la mes