Capítulo 125. ¡Consentida!!
En el hotel
Christopher:
―¡Ya, mi amor! Tranquila, ya pasó todo. Solo era una pesadilla ―le aseguré con voz baja mientras me sentaba a su lado en el borde de la cama.
Para calmar sus temblores, me quité de inmediato la camisa que llevaba puesta y se la coloqué con suavidad sobre su cuerpo, cubriéndola con cuidado―. Dime, ¿tienes hambre? ―le interrogué sin tocar el tema de la pesadilla.
―Sí... la verdad es que sí ―respondió Amber en un hilo de voz, desviando la mirada hacia la entrada de la habi