Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sol ya había empezado a salir, el ambiente constaba de una luz naranja que hacía que todo el vecindario se viese monocromático, los pajaritos despertaban brindándonos sus tan hermosos cantares.
Yo me encontraba en el porche de mi casa, despidiéndome de mamá y Beta mientras que Brayden esperaba pacientemente en su auto plateado, limpio y con olor a comida frita.







