Isabel se encuentra preparando las maletas con la ayuda de Natalia quien es la nana de las niñas y quien la ayuda desde hace más de seis años con sus princesas.
—¿Está segura, señora?
Ella asiente—Si y ya te he dicho que soy Isabel. Ya hable con Ana y ella nos recibirá mientras encuentro empleo.
—¿Y yo?— Pregunta Natalia preocupada
—Puedes ir conmigo o quedarte si lo deseas.
Natalia comenzó a escribir una carta que le dictaba Isabel.
—Papá sé que no estarás de acuerdo con esta decisión y si me