Haberla visto recobro todas mis energías, sintiéndome el hombre más maravilloso del mundo, pero apenas se despidió sentí que una parte de mi corazón se iba con ella, entendiendo que la felicidad no podía ser completa y mucho menos entre nosotros dos, cuando sabíamos que nuestro destino final era que alguno muriera en los brazos del otro. Sin embargo, guardaba la esperanza que todo odio se fuera a la basura para ser felices tal como lo manifestaba la vida, así tuviera que abandonar mi rol de Alp