Narra Kate
Cada día que pasa me siento feliz porque pronto tendré a este angelito en mis brazos. Scott realmente se ha portado de maravilla conmigo, me consiente con mis antojos, el pobre tiene que salir en la madrugada sólo para conseguirme fresas con crema o higos. Y eso hace que me enamoré nuevamente de él o hasta mas de lo que alguna vez lo hice.
—Scott… —Lo llamo porque aun sigue durmiendo.
—Cielo, despierta o se te hará tarde para el trabajo. —Le doy un casto beso en los labios, sin embar