Narra Fátima.
A veces no me entiendo a mí misma por haber buscado a Adam ese día en el bar, digo, estaba bien, me iba bien y mis clientes eran hombres guapos y con dinero. Yo me había alejado de él cuando me enteré de que clase de ser es, y no sólo eso, sino que también estaba esperando un hijo suyo, uno que no debió nacer, sin embargo, mis padres me obligaron a tenerlo, al fin y al cabo, que dinero no nos falta y como yo no lo quise, ellos se encargarían de cuidarlo. Así que tiene como 6 años