29. Te odio pero te deseo
Por un momento Ayse se dejó llevar por la sensación que tantos recuerdos trajo a su mente sin embargo, volvió rápido en sí, — ¿Qué haces?, ¿Cómo te atreves?
Yusuf volvió en sí y el mismo no podía creer lo que había hecho como si se tratara de un instinto, — Lo siento, he sido irrespetuoso, no se que me ha pasado.
— Sinceramente no puedo confiar en ti, eres despreciable, sinceramente no cambias, pensé que con el tiempo al madurar te habías vuelto más respetable, no sé por quién me tomas no soy