28. Solo un coqueteo
Cuando Yusuf se unió a Ayse en la recepción no pudo evitar notar su belleza a pesar de la sencillez de su vestimenta, estaba definitivamente cómoda con su cuerpo y estilo pero debía esconder cualquier vestigio de interés, ella estaba acompañada de quién parecía ser el conductor asignado.
— Entiendo que debemos hacer diligencias temprano pero ¿No vamos al menos a desayunar o tomar un café?
— No seas quejica, ya yo me tomé un café mientras te esperaba pero estoy segura que el señor Volcán quien