Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlejandra estaba tardando más de lo usual en conectarse. Para matar el tiempo, jugué en el teléfono. Durante la partida, un jugador comenzó a insultar al equipo y nos llamó inútiles. En otra partida, un loco nos ordenaba qué hacer como si fuéramos sus súbditos y, en consecuencia, nadie le hizo caso. Para su desgracia, perdimos y derrochó todo su arsenal de groserías. Me pregunté, luego de cerrar la aplicaci&oa







