46. Cicatrices

Alexander

Al llegar a la manada, Marcos me había puesto al tanto de todo lo que había ocurrido. Sin perder un momento, corrí a ver a Emma. Al entrar en su habitación, encontré a Amanda cuidándola con dedicación. Me acerqué y toqué suavemente su rostro. Luego, miré a Amanda y, con voz llena de desesperación, le pregunté:

-¿Cuándo despertará?-

Amanda respondió con amargura: -No lo sé, alfa. Ha gastado demasiada energía. No estaba preparada.-

Después de su respuesta, se levantó y se retiró, dejánd
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