Con mucha, pero mucha calma, llegué arriba de la muralla sin ser visto. Sí había calculado bien, el guardia iba a pasar dentro de dos minutos, así que me escondí detrás de una pequeña torre de vigilancia que no utilizaban mientras le esperaba.
"Serán idiotas. ¿Para qué construyen una torre que no van a utilizar? Tan sólo dan escondites". — dijo mi lobo.
"Seguramente las utilizasen pero recuerda que media manada se fue con la Reina Mar y después varios más llegaron con el gilipollas de Alfred. L