Los adultos me siguieron hasta un pequeño descampado que había varios metros más adelante y me senté en el suelo, haciendo que todos los demás me imitasen.
— Muy bien... ¿quién quiere empezar? — pregunté cuando el último adulto se sentó en el círculo que habían hecho.
Pasaron varios minutos y nadie habló.
"Genial. Me toca volver a empezar." — pensé con hastío.
"Buena suerte." — me dijo Sahira de forma burlona. La ignoré.
— Está bien, comenzaré yo. Como todos sabéis, me llamo Mar, fui criada por