Me levanté al día siguiente algo tarde... después de pasar una noche bastante entretenida con Jake. Tenía que hacer bastantes cosas: dar la bienvenida a los doscientos lobos que estaban de visita, atender a los lobos sin manada que ya estaban esperando mi llegada, supervisar todo e implementar el sistema de impuestos, entre muchas más cosas.
Con un suspiro, me preparé para afrontar un día muy largo, no sin antes dirigirme al comedor provisional de la manada para desayunar algo: tanto ejercicio