Capítulo 81.
Alguien gritó a mi espalda pero lo ignoré. Esta loba estaba en una misión.
Corrimos hasta un pasillo conocido y Mateo se detuvo en la puerta haciéndose a un lado. Yo abrí y me encontré con la secretaria de Karel. Ella me dio una inclinación de cabeza y señaló hacia la puerta del idiota.
La abrí y algunos pares de ojos me observaron en tensión tocando sus armas.
-Fuera. No me obliguen a hacerlo yo misma. - Dije con voz mortal.
-Hagan lo que dice. - Dijo Karel sin inmutarse desde su escritorio.
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