Mundo de ficçãoIniciar sessãoJavier y yo vamos directo al enorme ventanal para poder ver la ciudad. Él me abraza por detrás y me da un beso sobre el cabello que me hace sonrojar. No cabe duda que este hombre es uno de los más atentos y románticos que he conocido en mi vida.
—Cuando salí hoy de la última junta, jamás pensé que terminaría mi día aquí.— Confie







