Capítulo 32.
AMARA CORTÉS.
Me siento frente al escritorio. La habitación de Liam vuelve a estar encendida pero sigue completamente vacía, observo con atención, él parece estar buscado algo entre dos bolsas, levanta la mirada y se da cuenta de que estoy observándolo. No aparto la mirada ¿Para qué? Quiero que se dé cuenta de que no tengo que sentirme culpable cuando ni siquiera nada de lo que nos ha pasado es mi culpa.
— Amara. —Aitana aparece y cierro la cortina.
— ¿Qué pasa?
— El abuelo quiere hablar cont