Las semanas habían pasado. Y las cosas habían estado tranquilas y rutinarias. James no le había vuelto a mencionar ningún tema que tuviera que ver con algo romántico. Y Lyra no le volvió a mencionar su decisión de marcharse. Pero ambos sabían que eso era algo implícito entre los dos. Algo que, aunque no hablaran solían decirse con la mirada. Ignorar una verdad no la vuelve una mentira.
Pero… ¿el tiempo podrá borrarlo todo?
¿El tiempo es aliado de la verdad? Nada permanece oculto por demasiado t