Nadie va a llevársela
James aun recordaba las palabras de su socio. “Es menor de edad igual que tú, es mucha responsabilidad cuidar de ella. Pero si tienes suerte te librarías de ella pronto. Anímate, quizás sus padres vengan a reclamarla.”
Habían pasado recién pocos meses desde que su padre había fallecido. Lyra tenia apenas quince años. Debía esperar solo tres años de tranquilidad para estar seguro de que ella no se iría de su lado.
James trataba de convencerse de que, si ella se marchaba aho