Horas después la chica tenia colgado en el cuello el collar que James le había regalado. Se lo había metido por dentro de la camisa como un secreto guardado solo para ella.
Tenia una gran sonrisa plasmada en el rostro. No entendía si esa razón se debía al collar, o más bien a James.
No le desagradaba él. Siempre fue respetuoso y algo… gruñón. Pero, aun así, ahora era diferente. O eso creía…
El empresario también lucia diferente, mas calmado, cierta paz y serenidad en el rostro que no solía te