Cuando Lyra cumplió quince años, su padre le organizo una fiesta por todo lo alto. Una gran fiesta en su mansión donde invito a medio mundo. Todos sus allegados, colegas, e hijos de sus colegas estaban en aquella casa aquel día. Incluso casi todo el instituto del colegio de ella se encontraban alli.
Lyra estaba vestida con un hermoso vestido azul y zapatos de tacones blancos bajos. Un peinado que resaltaba sus ondas y un maquillaje que resaltaba sus ojos claros. Mieles y dulces mas que nunca.