Desolación recubre cualquier espacio que ven mis desesperados y desenfocados ojos. El sol se alza tímido sobre nuestros cuerpos en un afán de alejar los temblores que nos recorren con alevosía pero, no es frio lo que tenemos. Los primeros rayos de aquel que empieza alumbrar nuestras tierras espantaron a nuestras feroces contrincantes dejando sensaciones contrariadas en nosotros, quienes dimos mucho de si pero que al final no alcanzó.
Mis sentidos están adormecidos mientras un remolino de emocio