PAPÁ CEO: 28. Prueba de paternidad y mensajes escalofriantes
¿Cómo en el infierno era posible que esa desgraciada mujer considerase la oportunidad de salir de la cárcel después de todo lo que había hecho? ¡Ni siquiera debía ser una posibilidad!
Se pasó la mano por el rostro, frustrado, no hirviendo de coraje.
Barroso hizo una seña al abogado para que le diera un segundo a su jefe de tranquilizarse antes de continuar, pues aquella aberrante noticia no era todo lo que le urgía decirle.
— No es posible, ¿cierto? — alzó al fin la vista. Sus ojos lanzaban d