Un mes más tarde…
Calioppe abrió los ojos después de haber dormido plácidamente durante toda la noche, y es que desde que su hombre se había recuperado en su totalidad, se hacía cargo del pequeño Rodri para que ella pudiera descansar.
Lo merecía después de haber sido ella quien cuidara de los dos el último mes.
Se desperezó de a poco, sonriente, y suspiró al saber lo feliz que era.
Varios rumores, desde el exterior, llamaron su atención al sacar los pies fuera de la cama. Se asomó con ojos t