Mundo ficciónIniciar sesiónBenedict permanece en el sofá, observándola, hasta que ella se queda dormida. Algo en su interior le dice que no debe dejarla sola en ese estado. En silencio la escudriña, mientras la respiración temblorosa de Isabella se va normalizando poco a poco.
Luego, con un suspiro pesado, se dirige al baño para darse una ducha fría. El agua helada golpea su piel y calma poco a







