Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella despierta adolorida y sudada. Aunque pudo dormir profundamente, su sueño fue pesado y, como casi cada noche, ese hombre se apareció en él. De nuevo pudo ver la ropa que llevaba puesta, reconocer el tono de su voz, sus manos, el calor de su cuerpo, pero nunca logra ver su cara. Si tan solo pudiera encontrarlo y contarle que está esperando un hijo suyo, tal vez su destino sería diferente y no tendría que estar pa







