Mientras que Ava estaba terminando de pedir las hamburguesas de pollo además del refresco, Rafael estaba sentado con Regina debatiéndose si ese momento podría decirle la verdad.
Sin embargo, en su vida le bastaba demasiado ser la impostora, además de la muerte de su papá para que le confesara ahora quien era ahora, él mismo era su verdadero padre porque Regina había sido adoptada.
En pocas palabras, eso era peor que una bomba atómica en la ciudad de Miami, pero ni siquiera Rafael se había moles