— Lina...
Cerré aquel libro de golpe asustada por escuchar mi nombre al girar me pude ver que ahí estaba Mateo mirándome con el ceño fruncido.
— Lo siento, es que no podía dormir — dije mientras me levantaba y me acercaba él para abrazarlo.
— Que veias?
Debía decirle?!
No, obvio que no ¿Que se supone iba a decirle?! No yo sabía
— Me gusta leer para poder dormir — Le dije él asintió con la cabeza
— Ven— tomó mi mano y me llevó hasta la habitación de regreso, mientras nos preparamos para volver