Estaba a punto de abrir la boca para reclamarle cuando un hombre apareció por la puerta, vi como olfateó el lugar y miró a Mateo.
Me sentí completamente avergonzada porque yo posiblemente no estaba sintiendo el olor de mi excitación pero estaba totalmente segura que Mateo y el hombre que acaba de aparecer sí lo percibían.
— Disculpa la interrupción Mateo pero te buscan los alphas quieren hablar contigo— Mateo maldijo
— por favor hazlos entrar— el hombre se retiró y Mateo llevó su mirada hacia