—Tranquila, hablaré con él —aseguró Dakota.
En ese momento, un grupo de fotógrafos se acercó lanzando preguntas en griego.
—Debería aprender griego —murmuró Dakota.
—Preguntan por la foto de Alekos —dijo Helena.
Dakota sonrió con picardía. Haría que Alekos pagara por eso. De todas las mujere