—Quiero ir a ver la casa que nos regaló tu padre, cuando volvamos del médico —dijo Dakota.
—Me parece bien. ¿Quieres que nos mudemos antes de que nazcan?
—No, pero sí quiero ver qué cambios haremos. ¿Sabías que se puede llegar caminando por la playa?
—No lo sabía —dijo él, besándole la mano.