Dakota iba sentada junto a Olivia en silencio.
—Señora Ravelli, después de los comentarios que hicieron sobre su cuñada, ¿dígame qué me sugiere para que mi encuentro con ella no sea tan malo? —preguntó Olivia.
—Paciencia. Estamos hablando de una mujer a la que no se le permitía ni respirar sin e