ISABELLA
Mi respiración se detiene cada vez que veo a Christopher, no sé cómo es que aún sigo viva. Amo cuando me besa y me hace suya... cuando creo que nada podía ir mejor aparece lo de la maldita carta, ese asunto no me deja tranquila.
¡Diosito ten piedad de mí! nosé que sucederá si la encuentra. Ví a Ruth pálida viniendo hacía a
-Majestad ... dijo e hizo una pausa larga.
-¡Habla Ruth o provocarás que me dé un infarto!
-Su carta ha sido incautada por el señor Francisco. Al escuchar su nombre