Salí de la tienda de Christopher, tratando de recuperar el aliento, luego siento una mano sosteniendo mi brazo.
-Espera princesa, escuché decir, era él.
-No quiero que te vayas aún, por favor... quédate un poquito más, tomemos algo.
-Ya he desayunado con mi hermano, y tengo afán... además no tengo nada que hablar contigo, en este momento, las palabras sobran.
Me toma con fuerza y me atrae hacia él.
-Sé que me quieres, Isabella... yo me he equivocado contigo, pero puedo repararlo. Sé que siente