Eli me cubre la cabeza con una capucha, así que no puedo ver para dónde vamos. Me basta para respirar y también para ver retazos de luz aquí y allá, pero nada concreto. Caminamos durante casi toda la noche antes de llegar hasta un grupo de coches. "¿Adónde me llevas?". No es la primera vez que lo pregunto y me encuentro con el mismo silencio que recibí las otras veces. Eli no me ha dicho ni una sola palabra desde que nos fuimos.
Llegamos a un gran todoterreno, me quita la capota, abre una botel