Después de ducharme, me visto y me doy cuenta de que no tengo ni idea de si alguien de la manada tiene coche. Tengo que ir a la tienda a comprar todos los artículos que Maddie tiene en su lista. Tampoco tengo ni idea de lo que hay por aquí, aparte del pequeño pueblo al que llegamos Eli y yo cuando nos bajamos en la última parada del autobús.
Por suerte, Eli entra cuando estoy terminando. “¿Sabes si alguno de los miembros de la manada tiene coche?”, le pregunto.
“Sé que Carlos sí y alguno otro