Dejé a Maia en el lugar más seguro que pude encontrar antes de dirigirme al pueblo a por comida. Cuando estoy cerca del pueblo, me cambio de forma y llamo a Rik, haciéndole saber que seguimos huyendo de los lobos rojos. Le digo que espero que tengamos suficiente ventaja sobre ellos como para llegar sin más problemas.
Mientras hablamos, mis ojos se mueven alrededor, observándolo todo, y entonces lo veo. Tres coches con hombres parados y mirando a su alrededor, olfateando el aire como solo hacen