Nadar en la piscina se siente muy bien. Clint me guía despacio, ayudándome a estirar músculos que no he usado en muchos años. Cara nada a mi lado una y otra vez. Me acuerdo de una de esas películas de Los Vengadores que papá nos consiguió cuando estábamos en la cabaña, el tipo de la pista diciendo "a tu izquierda". Ahora le tengo un aprecio y un agravio totalmente nuevos a esa frase.
Cuando terminamos, mis músculos están doloridos, pero es un buen dolor. ‘Clint tenía razón, me siento más fuerte