Ver a los vampiros destrozar a Sarah delante de mí había sido horrible. No podía deshacerme de la visión de ello, del rojo de los ojos del príncipe Keenan mientras me miraba fijamente. Sabía que era un sueño, pero los sonidos, el olor, ver cómo sucedía, era abrumador, y espero, una vez más, que Sarah haya escapado.
Tardo un rato en volver en mí, en mi situación actual. Estoy en la manada de Liam, estoy en mi habitación, estoy en la cama grande en la que he estado durmiendo, estoy en los brazos