Ella asiente y mientras entramos en la habitación, Dustin entra sosteniendo dos bandejas. "Puedes dejarlas por ahí". Señalo con la cabeza hacia el sofá y la mesa de centro.
Veo cómo Dustin le sonríe a Angela. Voy a darle un puñetazo en la garganta si no deja de coquetear con mi pareja.
"¿Te sientes mejor, Angela?", le pregunta, todo sonrisas de felicidad.
"Sí, gracias Dustin".
"Gracias Dustin, eso es todo por esta noche", le digo bruscamente. Si no se va pronto, Cyran le va a gruñir y va a a