Rik me recoge, justo a tiempo. Salgo a su llegada, pero él parece perturbado; corre hacia mí y agarra mi bolso. Me besa en la nariz y me sonrojo. El Rik romántico es encantador.
Me abre la puerta. Bueno, también me gusta el Rik caballeroso. Mentiría si dijera que no me gusta la atención.
Mientras salimos, me recuerda que haga mi pregunta. No sé por qué es importante para mí que me acompañe a visitar a mi madre, pero quiero que diga que sí. Mi deseo de que me acompañe sólo hace que me sienta in