Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de todas las emociones que viví el día del examen, no pude ni siquiera bajar al comedor comunitario para cenar. Llegué a la casa de la manada en el coche de mi profesor, y ante su obcecada actitud, y su empeño en tratarme como a una niña rebelde, me bajé sin siquiera despedirme, dejándolo allí plantado. Tras esta situación, decidí irme a mi habitación, donde abandoné los libros que había






