Mundo ficciónIniciar sesiónDanisa abrió los ojos tanto, que la situación hubiera resultado cómica para cualquiera que la viera desde fuera, sin saber la tormenta de sentimientos que ambos estaban viviendo.
- ¿Michael? ¿Eres tú?
Danisa, con su habitual falta de reparos, lo miró de arriba a abajo, reparando en lo delgado que estaba, y que ya no era el hombre fuerte que una vez la cogiera en brazos, y la empotra







